El Camiño da Geira e dos Arrieiros ha dejado de ser una ruta testimonial para convertirse en un itinerario de peregrinación en crecimiento. El número de caminantes que obtuvieron la Compostela tras recorrer esta vía aumentó de los 418 registrados en 2022 a los 757 del pasado año, un incremento del 81% en apenas tres ejercicios. Las cifras que maneja la asociación Codeseda Viva son todavía superiores, ya que, según manifiestan desde la entidad, no todos los peregrinos que completan la ruta solicitan la acreditación compostelana.
En este sentido, en 2025 estimaba en torno a 1.364 los caminantes que recorrieron el itinerario. Por otra parte, para este 2026 se espera un nuevo récord, ya que hasta el momento ya se dispensaron 668 compostelas, y el cifra seguirá subiendo en los próximos meses.

El crecimiento no se limita al número de peregrinos, sino también a su dimensión internacional. Personas procedentes de 47 nacionalidades han recorrido la Geira, que une Braga con Santiago a través de Terras de Bouro, Lobios, Entrimo, Castro Laboreiro, Melgaço y los municipios de Terra de Montes y Tabeirós. Además, el itinerario ha ganado peso en su propio punto de partida. En 2025, 567 de los 1.130 peregrinos que comenzaron su recorrido en Braga eligieron la Geira, frente a los 550 que optaron por el Camino Portugués Central. Fue la primera vez que la ruta superó a esta última como opción preferida desde la ciudad portuguesa.
A Estrada ocupa una posición especialmente relevante dentro de este recorrido. Con unos 32 kilómetros, es el municipio que concentra una mayor longitud del trazado y acoge dos de sus etapas finales, con Codeseda como uno de los principales puntos de paso antes de alcanzar la villa y continuar hacia Santiago. El incremento del tránsito plantea así una oportunidad para un territorio que busca diversificar sus atractivos turísticos y aprovechar recursos vinculados al patrimonio, la naturaleza y el turismo activo.
El reto, sin embargo, pasa por conseguir que el creciente número de peregrinos no se limite a atravesar el municipio. La señalización y la disponibilidad de servicios específicos continúan siendo algunas de las asignaturas pendientes. En los últimos años se han anunciado distintas actuaciones para mejorar el trazado, incluyendo una inversión de 380.000 euros planteada en 2022 para actuaciones de señalización, limpieza y creación de espacios de descanso que finalmente no llegó a ejecutarse. Más recientemente, el Concello ha recuperado la intención de mejorar la señalización y estudia la creación de un albergue específico para peregrinos en Codeseda, pero esta iniciativa tampoco se ha materializado aún.
La situación contrasta con el crecimiento de la demanda. La Geira cuenta ya con un flujo suficiente para generar actividad en los establecimientos situados a su paso, aunque el impacto económico real continúa siendo difícil de cuantificar y menos del que experimentan municipios atravesados por los itinerarios oficiales y más asentados. De ahí que resulte clave consolidar una red de alojamientos, restauración y servicios que permita convertir el tránsito de peregrinos en pernoctaciones, consumo y visitas a otros recursos del municipio. De hecho, desde la asociación Codeseda Viva afirman que sin inversión en ampliar la oferta de alojamientos –sea pública o privada– la ruta podría estar ya alcanzando su techo de crecimiento. «Non podemos facer máis, non hai sitio onde hospedar a xente, nin en Codeseda nin na Estrada», dicen.
Si bien la entidad promotora no busca alcanzar los número de rutas como la del Camiño Portugués, que supera los 60.000 peregrinos por año, sí querrían llegar hasta los 3.000 visitantes, algo que de momento resulta imposible con las infraestructuras actuales.
El vecino concello de Lalín, por ejemplo, ofrece un punto de comparación totalmente diferente. Según las últimas cifras publicadas, la Vía da Prata rondaría los 1.500 peregrinos, un número no muy distante del que ofrece la Geira. En cambio, aquí sí existe mayor oferta de servicios y facilidades para los que deciden empreder rumbo a pie hacia Santiago de Compostela.